Para los que no le conozcáis, el ciudadano chino Wong Kar-wai es un reputado director de cine, en sus películas suele utilizar la seducción pura con una espectacular fusión de actores, fotografía y banda sonoras cuidadosamente seleccionadas. El resultado es realmente exquisito. Además, en su última película My Blueberry Nights cambia los rostros orientales por occidentales, seduciendo así, a la mitad del planeta que le faltaba, incluyéndome yo.
1 comentario:
Deliciosa, sencillamente. Como toda su obra. Oriente=Occidente (bonita y cándida ecuación). Pomba
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